LA ESTUFA
En el mundo de la chimenea la estufa desempeña un
papel cada vez más importante. La sencillez de instalación, su
rapidez y el amplio abanico de oferta hacen se recurra más a la
estufa que a otro tipo de chimeneas.
El concepto que tenemos de estufa es un aparato que produce calor y
por tanto sirve para calentar espacios cerrados mediante la
combustión de leña, pellet, carbón, gas, electricidad o cualquier
otro combustible.
Clases de estufas según el combustible:
La leña ha sido
tradicionalmente el combustible más utilizado. Ha sido el más
socorrido y el más económico. De ahí que las estufas de leña sean
las más vendidas.
El carbón como combustible está en disminución progresiva. La
legislación medioambiental no lo favorece. Las estufas de leña de
fundición pueden utilizar también carbón.
El pellet es un combustible en alza. Es cómodo, limpio y práctico.
La presencia de las estufas de pellet en los catálogos de los
fabricantes es cada vez mayor.
El gas y la electricidad serían los otros combustibles utilizados.
Evolución histórica:
Mientras que en el
resto de Europa la estufa evolucionó y fue incorporada por las
clases sociales más altas a su hábitat. Recordemos, a modo de
ejemplo, los palacios vieneses de la Emperatriz Sissí con esas
estufas cerámicas de tamaño descomunal, en España la estufa
históricamente permaneció más próxima a las clases populares y la
pequeña burguesía, mientras que la chimenea francesa tradicional se
identificaba con una clase social alta.
El gusto tradicional español, y también el portugués, está definido
aun hoy en día por una estufa de color oscuro, negro y de fundición.
Todavía resultan chocantes las estufas de gusto europeo, con piezas
cerámicas de colores chillones.
