¿Cómo se instala una chimenea de hogar cerrado?
A grandes
rasgos la construcción de una chimenea de hogar cerrado exige
normalmente a partir de cero, es decir, que no exista chimenea, o si
ya existe, derribarla total o parcialmente.
Lo primero que se
colocará será el hogar, y a partir de él, entubaremos la salida de
humos, bien a un conducto existente, normalmente en el primer
forjado, o bien, dotarle de una tubería de evacuación de humos de
nueva construcción. Posteriomente construiremos la campana tomando
la precaución de prever las rejillas del aire de convección, y los
tubos de recuperación del aire de convección si los hubiere. Será al
gusto de cada uno añadirle un revestimiento más moderno o más
tradicional, o dejarle sin él al gusto actual.
¿Carenado o sin carenar?
En el mercado los tenemos de
los dos tipos, hogares sin carenar, que irradian el calor
directamente a la campana y lo recuperamos a través de las rejillas,
y carenados, normalmente en chapa de acero. El carenado es como la
segunda piel en la que se crea la cámara de convección de donde
partirá el aire caliente a través de conductos ad hoc bien por
convección forzada, si lo apoyamos mediante ventiladores o turbina,
o bien por convección natural.
Si pretendemos calentar una
estancia no será necesario que el hogar esté carenado. Si, por el
contrario, pretendemos calefactar otras habitaciones, lo elegiremos
carenado y con las salidas necesarias, los hay de dos, de cuatro y
de seis salidas.
¿Fundición, acero o refractario?
