El insertable es un
hogar metálico cerrado preparado para ser instalado (insertado) en
una chimenea tradicional existente. Si lo comparamos con un hogar
cerrado metálico la diferencia principal es la ausencia la parte
alta de la cámara de combustión, lo que lo caracteriza es su forma
paralepípeda. Es decir, está preparado para ser introducido por la
boca de una chimenea existente, conformando un nuevo hogar. Lo cual
no significa que una chimenea no pueda instalarse a partir de un
insertable.
Hemos optado por la
denominación de origen anglosajón insertable, insert en inglés,
frente a la de cassette (o la más popular de caset) francófona como
lo llamaron sus primeros fabricantes. Pensamos que está más
generalizada, aunque podemos encontrar también la de empotrables,
compactos, etc., y no nos sorprendemos cuando algún cliente nos pide
una chimenea y está pensando en un insertable.
Otro rasgo que
definen a los insertables son las turbinas que aceleran la
convección del aparato del aire existente entre la cámara de
combustión y el carenado exterior normalmente de chapa de acero.
Cada vez menos fabricantes optan por el aparato de convección
natural.
Aunque la leña es el combustible más utilizado, no podemos olvidar
el auge que están tomando los insertables de pellets, así como los
de gas. También incluimos en este apartado los insertables de
bioalcohol y de simulación eléctrica.
Las principales
ventajas que han aportado los insertables al ser instalados en las
chimeneas tradicionales podemos resumirlas en las siguientes:
SEGURIDAD al ser un fuego
estanco y permitir una visión del fuego sin peligro, sobre todo
a los más pequeños.
ECONOMIA al reducir
notablemente el consumo de leña y un mayor aprovechamiento del
calor, es decir, un aumento del rendimiento. Y no olvidemos el
hecho de reutilizar chimeneas que estaban en desuso.
LIMPIEZA al evitar los
humos, los olores, las cenizas, etc.
